1) Jerarquía: que el título gane al instante
En tamaño miniatura, el título suele ser lo primero que un lector debe reconocer. Usa tamaño, contraste, espaciado y colocación para que el título domine. Si el subtítulo y el autor compiten con el título, estás perdiendo claridad.
2) Contraste: diseña para pantallas pequeñas y para impresión real
Un contraste bajo puede verse “sutil” en pantalla y luego desaparecer en impresión. Prefiere una separación clara figura/fondo. Si trabajas con fotografía, añade overlays o ajusta valores para que el texto siempre se lea limpio.
3) Tipografía: elige fuentes que sobrevivan la impresión
Trazos finos y serifas delicadas pueden perderse. Si alguna vez viste texto borroso o pixelado, lee Errores comunes en portadas KDP (y cómo solucionarlos) para soluciones y mejores hábitos de exportación.
4) Señalización de género: usa patrones familiares a propósito
Tu cubierta debería parecer que pertenece a su categoría. Eso incluye normas de tamaño de corte—si aún estás definiendo el formato, revisa Tamaños de corte KDP: cómo elegir el tamaño de libro adecuado y alinea tu composición en consecuencia.
5) Prueba para impresión: diseña dentro de zonas seguras
Mantén elementos críticos lejos de bordes y pliegues. Una cubierta puede ser “correcta” y aun así verse apretada si el texto está demasiado cerca del corte. Usa una zona segura amplia y valida los requisitos exactos antes de exportar.